No me quemee
l años me cuesta que los hombres me entiendan, pero el silencio continuo de las personas y su afán de mirar a otro lado cuando me dirijo a ellos, me ha enseñado a ser más directo en mi mensaje. Por eso nuestro Padre quiso que me hiciese hombre, para sufrir como tú y saber qué sientes y para que hoy podamos hablar de una forma más clara porque sé cómo padeces.